En África las fábulas no se cuentan sólo para deleitar, sino también, y sobre todo, para enseñar. Por eso no se cuentan muchas a la vez, ni el narrador puede ser cualquiera. Su marco tradicionalmente ha sido la noche, junto al fuego, y es un anciano el encargado de narrar, por su experiencia de vida, que le confiere en la comunidad autoridad moral.

Meneame
del.icio.us

Dejar un Comentario